Al viajar al extranjero, es esencial estar atento y consciente de la seguridad personal. Sin embargo, lo sorprendente es que muchos viajeros prefieren pasar por alto los problemas de seguridad asociados con el alojamiento en lugar de pensar en lo que podría suceder si se exponen al peligro.

1. Reservar un hospedaje

La reservación de alojamiento es el primer paso en los controles de seguridad y, por lo general, la persona buscará un hotel conveniente o económico para el viaje como su primera opción, ignorando la seguridad del área en donde se encuentra el hotel.

La solución es utilizar el servicio Street View de Google Maps para observar de manera aproximada los negocios y el entorno en las afueras del hotel, averiguando si hay cerca barrios marginales o muchos viajeros en las cercanías de esa área, y después determinar si elegir dicha zona con el fin de reducir el riesgo de ser robado.

2. La llegada y el check-in

Cuando arrastres su equipaje desde el aeropuerto a la ciudad o entre ciudades, probablemente estarás agotado cuando llegues al hotel, pero no te relajes demasiado, ten cuidado antes de entrar a la habitación y sentarte en la cama a soltar un suspiro de alivio, no debes descuidarte en el check-in, debes evitar el robo de tu equipaje en cualquier momento. No coloques casualmente tu tarjeta de crédito en el mostrador del hotel o donde otros puedan verla, con la tecnología de hoy en día una cámara podría fotografiar rápidamente el número de tu tarjeta y el número de seguridad en la parte posterior, y tu tarjeta de crédito podría ser clonada.

Por lo tanto, cuando el personal de servicio del mostrador te devuelva la tarjeta de crédito, ponla en tu billetera o en un lugar seguro lo más rápido posible, para evitar darle a los ladrones un tiempo al que puedan aprovechar.

En cuanto a los requisitos de alojamiento, se recomienda no quedarse en una habitación del primer piso, puede al menos quedarse en la habitación que se encuentra sobre el segundo piso, el alojamiento ideal es entre el tercer piso y el piso seis.  ¿Por qué? Es debido a que tres pisos más altos que el primero son suficientes, los ladrones generalmente buscarán habitaciones en pisos bajos para actuar, porque es más conveniente para escapar, por lo que un piso que es un poco más alto puede reducir efectivamente la posibilidad del robo. Mientras que si se considera el riesgo de un incendio o de un terremoto, de tres a seis pisos de altura son suficientes para escapar.

3. Durante tu estancia

Cuando llegues a tu habitación de hotel, hay algunos pasos que puedes tomar para garantizar tu seguridad. Primero, abre la puerta y mira alrededor de la habitación. Luego cierra la puerta y revisa los inodoros, armarios y cortinas para ver si están seguros.

También puedes pedirle al personal que te acompañe a revisar la habitación. Verifica que la cerradura de la puerta funcione correctamente, no elijas habitaciones que no tengan una cerradura protectora, si encontraste un problema con la cerradura, busca y exige a los trabajadores del hotel que te ayuden a cambiar tu habitación de inmediato.

Recuerda cerrar la puerta con llave mientras duermes y evita que el personal interno del hotel tenga una copia de tu llave o tarjeta, para evitar un robo. Si te estás duchando por la noche, el robo es propenso a esa hora, porque los ladrones escuchan el sonido del agua y pueden entrar a la habitación para robar mientras no te das cuenta.

Coloca tu linterna o teléfono móvil en la cabecera de la cama, de modo que si hay un incendio, terremoto u otros desastres y se produce un corte de energía, puedes encontrar una ruta de escape en este edificio desconocido.

4. Salir de la habitación.

Cuando salgas de la habitación, recuerda guardar tus cosas valiosas en un lugar seguro del hotel. Por favor ten tu pasaporte y artículos útiles contigo; recuerda que si te encuentras en una situación peligrosa, siempre que tengas tu pasaporte y una tarjeta de crédito, puedes ir al aeropuerto y comprar un boleto a su domicilio, así que el pasaporte no puede perderse bajo ninguna circunstancia.

Se recomienda tener de dos a tres copias de tu tarjeta de crédito, una contigo, una en su mochila y otra en una maleta, para que pueda diseminar el riesgo de robo y evitar tenerlas todas en un mismo sitio. Si pierdes la llave de tu habitación, pídele al hotel que te ayude a reacomodarte en una nueva habitación, ya que no hay manera de que puedas determinar si perderás u olvidarás algo en algún lugar afuera, y lo que se perdió no puede ser recogido por otras personas, lo cual te pondría en peligro.

Lo anterior describe los problemas más comunes encontrados en el alojamiento; el próximo viaje tal vez desees consultar estas recomendaciones para que tu seguridad residencial sea más segura.